Se ha sometido a una operación para alargar los huesos de sus piernas hasta ocho centímetros. "Muchas mujeres tienen inseguridades tales como su peso o su nariz; en mi caso era la altura", dice Ban, que trabaja en Logan City, en Queensland.
Tras nueve meses de intervenciones mide 1,63 metros, una altura "normal" para ella, que añade que vivía acomplejada desde que iba a la escuela.
"Dañaba mi credibilidad en política", asegura Ban, que estudió Derecho en la universidad y que acudió a una clínica en Kurgan, Rusia, donde pagó la cifra de 21.000 euros para eliminar a base de quirófano su pesadilla.
Ban tuvo que someterse a una serie de operaciones complejas que consistían en fracturar sus piernas en cuatro partes para luego unirlas y ganar 1 milímetro al día.
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2 comentarios:
3 de mayo de 2009 23:49
Y ahora la señora cree que la gente va a confiar en una persona que piensa más en sus complejos que en su país...
No me río porque me duele la rodilla. Pobre señora.
Saludos
23 de mayo de 2009 22:14
Seguramente, esta política no estaba pensando en alargar sus piernas para que la gente confiara mas en ella...
Tampoco creo que su accion sea para cuestionar, simplemente son traumas que se superan de una u otra forma, si la dichosa búsqueda de tu felicidad implica alargarte las piernas, quitarte 9 kilos de encima u operarte la nariz... ¡adelante!
Así que lo de "pobre señora" me resulta incomprensible.
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